Deuda pública dominicana: más alta que antes de la pandemia y con menor margen fiscal Medios Panorama | abril 26, 2026 | 08:16 PM | 5 mins d

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La deuda pública de la República Dominicana ha experimentado un aumento significativo en los últimos años, especialmente entre 2020 y 2025, un período marcado por el impacto de la pandemia y la expansión del gasto público.

Aunque algunos indicadores muestran cierta estabilización tras el shock sanitario, economistas advierten que el país quedó con un nivel estructural de endeudamiento más elevado y con menor espacio fiscal para enfrentar nuevas crisis.

De acuerdo con el economista Antonio Ciriaco Cruz, el endeudamiento público dominicano refleja una tendencia de crecimiento sostenido a lo largo de las últimas dos décadas, con dos grandes puntos de inflexión: la crisis bancaria de 2003-2004 y la pandemia de 2020.

En su análisis sobre la evolución de la deuda entre 2000 y 2025, explica que “la deuda pública dominicana pasó del 18.2 % del PIB en 2000 al 57.9 % en 2025, lo que refleja un cambio estructural en la política fiscal”.

Un salto marcado entre 2020 y 2025

El período más reciente evidencia una expansión significativa del endeudamiento del Gobierno. Según el economista Haivanjoe NG Cortiñas, entre agosto de 2020 y diciembre de 2025 la deuda del sector público no financiero (SPNF) pasó de US$39,178 millones a US$61,549.9 millones, lo que representa un incremento de 57.1 %.

Cortiñas resume la magnitud del aumento señalando que “el Gobierno aumentó su deuda en US$22,372 millones en cinco años. Eso no es ajuste. Eso es expansión”.

El Ministerio Público

Aunque el indicador de deuda respecto al tamaño de la economía se mantuvo relativamente estable —de 49.7 % del PIB en agosto de 2020 a 48.1 % en diciembre de 2025—, el economista sostiene que esto no responde necesariamente a una consolidación fiscal.

“Sí, el porcentaje del PIB se mantuvo relativamente estable. Pero eso no ocurrió por una revolución fiscal, aconteció porque la economía creció más que la deuda”, explica.

En ese contexto, plantea una interrogante clave: “¿Qué habría pasado si el crecimiento no hubiese sido tan robusto?”

La deuda consolidada sigue en niveles altos

Cuando se observa la deuda pública consolidada —que incluye tanto la del Gobierno como la del Banco Central— el panorama también muestra un incremento significativo en el último quinquenio.

Los datos indican que el saldo pasó de US$50,302 millones en agosto de 2020 a US$74,058 millones en diciembre de 2025, un aumento de 47.2 %. En términos del PIB, el indicador bajó desde el pico pandémico hasta 57.9 %, pero continúa por encima del nivel previo a la pandemia.

Cortiñas advierte que este dato cambia la lectura del fenómeno fiscal. “En 2019 la deuda consolidada era 50.4 % del PIB. Hoy es 57.9 %. Es decir: el país no volvió al punto de partida. El nuevo piso es más alto”, señala.

La mayor carga se concentra en el Gobierno

Otro aspecto relevante es la distribución del endeudamiento dentro del Estado. Para diciembre de 2025, la deuda del sector público no financiero ascendía a US$61,549.9 millones, mientras que la deuda consolidada total alcanzaba US$74,058 millones.

Esto significa que cerca del 83 % de la deuda pública consolidada corresponde al Gobierno, lo que, según Cortiñas, concentra el principal foco de riesgo fiscal.

“El riesgo no está disperso. Está concentrado en el Gobierno. Si hay tensión fiscal, el epicentro será el Gobierno Central”, advierte el economista.

El costo financiero también aumenta

El crecimiento del endeudamiento también se refleja en el aumento del servicio de la deuda. Según el análisis de Ciriaco Cruz, los pagos de intereses han aumentado de forma significativa en las últimas dos décadas.

En el año 2000, el país pagaba RD$2,939 millones en intereses, equivalente a 0.75 % del PIB. Para 2020, esa cifra había subido a RD$144,440 millones, equivalente a 3.25 % del PIB.

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La tendencia continúa al alza: en 2025 los pagos de intereses alcanzan RD$272,521 millones, equivalentes a 3.42 % del PIB.

El economista señala que este crecimiento implica una mayor presión sobre las finanzas públicas, ya que “el servicio de la deuda crece más rápido que el PIB y los ingresos tributarios, lo que refleja el aumento del stock de deuda y de los costos financieros”.

Cada vez más recursos del presupuesto se destinan a intereses

El peso del servicio de la deuda también se refleja en su proporción dentro del presupuesto público.

Los intereses representaban 5.6 % de los ingresos tributarios en 2000, pero para 2025 esa proporción alcanza 21.8 %. De igual forma, los intereses pasaron de representar 7.1 % del gasto público en 2000 a 19.8 % en 2025.

Esto implica que “casi uno de cada cinco pesos del gasto público se destina al pago de intereses en 2025”, según el análisis de Ciriaco Cruz.

Ingresos y gasto también crecen

Durante el mismo período, tanto los ingresos tributarios como el gasto público han aumentado de forma considerable.

Los ingresos tributarios pasaron de RD$52,049 millones en 2000 a RD$1,246,302 millones en 2025. Sin embargo, el gasto público también se expandió significativamente, al pasar de RD$41,179 millones en 2000 a RD$1,378,268 millones en 2025.

Para Ciriaco Cruz, esta brecha entre ingresos y gastos explica la dinámica del endeudamiento. “La brecha entre ingresos y gastos explica la necesidad recurrente de financiamiento”, sostiene.

Una tendencia que viene desde el año 2000

Aunque el aumento reciente es significativo, el proceso de acumulación de deuda tiene raíces más profundas. A principios de la década del 2000, la deuda del sector público no financiero era relativamente baja.

En el año 2000, el saldo de la deuda del SPNF ascendía a US$3,231.6 millones, equivalente a 13.4 % del PIB. Sin embargo, la crisis bancaria de 2003-2004 provocó un aumento abrupto del endeudamiento.

En 2003, la deuda ya había subido a US$5,736.2 millones, equivalente a 27.5 % del PIB, mientras que la deuda consolidada pasó de 21.9 % del PIB en 2002 a 46.9 % en 2004.

Posteriormente, el endeudamiento continuó expandiéndose gradualmente hasta alcanzar US$44,622 millones en 2020 (56.9 % del PIB) y US$61,549.9 millones en 2025 (48.1 % del PIB) en el caso del SPNF.

Un margen fiscal más reducido

A juicio de Cortiñas, el principal desafío no es la sostenibilidad inmediata de la deuda, sino el espacio fiscal disponible para enfrentar futuras crisis.

El economista resume la situación señalando que “la deuda es 65 % mayor que en 2019, el país depende más del financiamiento externo y el servicio de deuda absorbe más recursos del presupuesto”.

En ese contexto, advierte que “no estamos ante una quiebra. Pero sí ante una vulnerabilidad estructural mayor”.

El desafío: crecimiento y disciplina fiscal

Según Ciriaco Cruz, la sostenibilidad de la deuda dependerá de varios factores clave en los próximos años.

Entre ellos menciona “mantener un crecimiento económico robusto, mejorar la eficiencia del gasto, fortalecer la recaudación, reducir el déficit cuasifiscal y gestionar activamente el portafolio de deuda”.

El reto, coinciden ambos economistas, es reducir gradualmente el peso del endeudamiento sin frenar el crecimiento económico ni comprometer la estabilidad fiscal del país. Porque, como advierte Cortiñas, “la sostenibilidad no se mide en un año, sino en la capacidad de resistir el próximo shock”.

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