¿Nueva estrella dominicana?

La noción de Luis Severino como as de la rotación de los Yanquis era inconcebible hace un año, luego de una temporada en la que terminó con una marca de 0-8 y efectividad de 8.50 como abridor. Lo enviaron por un prolongado periodo a las menores y hasta fue relegado al bullpen.

Con Nueva York de vuelta a la postemporada tras un paréntesis de un año, el derecho dominicano se prepara para ser el abridor del primer desafío, posiblemente el juego de wildcards el próximo martes.

“El año pasado, no confiaban en mí ni siquiera para abrir un juego. Ahora tengo la oportunidad de iniciar la postemporada”, dijo Severino. “Estoy orgulloso de mí mismo y del equipo”.

Severino habló tras su última salida en la temporada regular, en la que certificó una foja de 14-6 con 230 ponches – los Yanquis registraron una marca de 20-11 en sus 31 aperturas.

También acumuló 17 aperturas en las que permitió una carrera limpia o menos, la máxima cantidad esta campaña en las mayores.

Su rendimiento fue incluso superior tras su primera convocatoria a un Juego de Estrellas, con marca de 9-2 y 2.28 después de ese partido en Miami.

¿Qué hizo para darle un vuelco a lo que parecía una causa perdida como abridor?

Severino decidió recuperar y pulir el cambio de velocidad para complementar su recta y slider. Lo otro fue el mensaje del equipo -por medio del manager Joe Girardi y el coach de pitcheo Larry Rothschild- de que aún no habían renunciado al proyecto de tenerlo como abridor.

“El año pasado tuve muchos problemas con el cambio. Lo tiraba, pero no tenía confianza”, dijo Severino. “Ellos me dijeron que trabajase mucho en eso durante el invierno y eso fue lo que hice en la (República) Dominicana. Ahora tengo mucha confianza en soltarlo en cualquier situación y en cualquier cuenta”.