Barahona, ciudad del Larima, articulo de Virgilio Gautreaux

Por:Mayobanex De Jesús Laurens.-
Barahona, Provincia Larimar
Dado que en este siglo XXI las fuerzas de la globalización han multiplicado la competitividad entre las naciones y entre las regiones de un mismo país, los barahoneros debemos dar un paso al frente y enviarles una fuerte señal a los políticos que lo controlan todo desde la capital.
También debemos enviarle señales aún más fuertes a los políticos locales que controlan también todo en nuestra provincia.Debemos elevar nuestra autoestima. Debemos obligarles a que nos hagan caso. Lamentarnos sin cesar no nos ha llevado a ningún lado. Ni siquiera nos visitan los altos funcionarios. Mientras recorren todo el país, nos ignoran. Nuestra ciudad y las cabeceras municipales, dan lástima.
Vamos a levantarnos. Vamos a gritar hasta que escuchen nuestras voces. No es posible que millonarias inversiones en nuestra provincia estén paralizadas engavetadas en ciertas dependencias de la capital, mientras todos los días se dan picazos para obras turísticas en otras partes del país. Al parecer, los únicos proyectos que joderán el medioambiente de la nación, son los de nuestra provincia.
Los mismos que aprobaron la cementera en los haitises, son los que hoy quieren recortar y restringir aún más las posibilidades de que nuestras riquezas naturales, estén al servicio del progreso barahonero. Se nos quiere meter la enema de que nos están protegiendo. De que nos están cuidando, lo cual no es cierto. el hambre y la miseria más espantosa de los habitantes rurales de la provincia de Barahona (y de la Región Enriquillo completa), es el principal enemigo que hoy tiene nuestro medioambiente. eso lo saben muy bien los polí-ecologistas de la capital y quienes le recomiendan que mantegan jodida a Barahona con cuentecitos verdes.
Como no se les dió a algunos su plantica de cemento, ahora re
corren el país encojonados “protegiéndolo todo”, afectando proyectos tanto en Barahona, como en lugares que no le interesan a los hoteleros del este y del norte del país.Tampoco permitamos que se nos chantejee con pretextos de que queremos “desguazarlo todo”.
De que aspiramos a un “progreso salvaje”. Otros dirán que somos aliados de intereses oscuros, cuando en realidad son otros desde la capital, los verdaderos sirvientes de los enemigos del despegue turístico de nuestro sur. Me permito-en medio de este escenario que padecemos-formular una propuesta de que nuestra demarcación se le denomine Barahona: “Ciudad Larimar”. Este planteamiento lo someto al debate.
Por suerte el nombre que finalmente se consensúe, no depende de aprobación alguna de los políticos que están en la capital, pues los engavetarían en el mismo archivo muerto donde están el contrato de las aguas termales, la segunda parte del acueducto de la región Enriquillo, la reparación de las carreteras y canales y la creación de fuentes de trabajo digno para los desesperanzados productores agropecuarios de nuestra querida Barahona.
Virgilio Gautreaux P.
