• Los Cinco Pesos de Rosario:

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    Por: Luís Terrero Terrero.

    Cuando existe la voluntad y el deseo de dar, nada ni nadie lo podrá impedir, Dios bendice al dador alegre, eso es real, porque en la medida que damos de esa misma manera somos bendecidos, no siempre da más el que más tiene. Quien da lo que le sobra, no ha dado nada, cuando usted regala realmente, es cuando da de lo que realmente necesita y lo que quiere.

    En el pasado Radio Maratón, que auspició el obispado de Barahona, Radio Enrriquillo, Empresas Radiofónicas y varias instituciones  de este pueblo, donde un señor, que le llaman Rosario donó la suma de cinco pesos, a muchos eso le causó risa, no hubo la fanfarria, del millón de pesos que donó una prestigiosa empresa de aquí, incluso unos se burlaron de esa donación insignificante, pero nadie pensó que ese hombre solo tenia esos cinco pesos en su bolsillo, y no le dolió donarlos para la causa haitiana, sin embargo otros tantos que si tenían todos los cuartos del mundo y veinte pesos más, no aportaron un solo peso, se cumple el dicho en el gesto de Rosario, de que las cosas pequeñas son inmensamente grandes, cuando se dan con amor y por amor. Noté en este señor una gran sonrisa de satisfacción, al saber que había aportado quizás lo único que tenia ese día. Rosario: es un carretero de muchos años, que siendo yo un niño lo ayudaba una que otras veces a empujar su carretilla, tanto a él como a un señor llamado Manuel, que era a quien yo más ayudaba y una persona a quien le tomé mucho aprecio, tanto que aun después de adulto le seguí teniendo el mismo afecto, con relación a Rosario, no sé si aun sigue en esos menesteres, porque como existe el moto concho, las guaguas de acarreo, es muy probable que las carretas nadie las use como medio de transporte para llevar sus compras desde el mercado hasta sus casas o negocios, pero hace pocos años todavía le veía trabajando con su carreta, ya todo tembloroso, quizás no por los años si no por el cansancio que deja el trabajo duro, pero si debo decir que ha sido un hombre honesto,  que nunca se le ha visto en malos pasos.

    Al oír la relación de los aportes en el Radio Maratón, cuando el señor, Miguel Melo lo anunciaba, no escuché lo que para mi es un aporte muy significativo, porque se vio como algo pirrico el aporte de Rosario, pero muy pocas personas, yo diría casi nadie dio el verdadero valor de ese significativo aporte de amor, por parte de él, sin embargo aún resuenan en mis oídos las fanfarrias del millón, el alarde de los oportunistas que aprovechan las coyunturas para sacar provecho político, ese batir del pecho diciendo, yo aporto cincuenta mil, cientos y tantos de miles, ese altruismo que solo se pone de manifiesto en tiempos de  política, salvo raras excepciones de algunos que aportan a todas las causas justas.

    Rico no es quien más tiene, sino quien menos necesita. Este  es el caso de Rosario, porque sé que disfrutó ese gran aporte que hizo para la tragedia del pueblo haitiano.

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