“La Políglota del Voleibol”

Mientras pasea su calidad por varios continentes, con un toque de sencillez y de belleza, Niverka

Marte aprovecha parte del poco tiempo libre que le dejan sus compromisos internacionales con la selección de voleibol para construir un Plan B que le pueda permitir seguir triunfando cuando decida decirle adiós a este deporte.

La acomadora de “Las Reinas del Caribe” habla fluidamente el inglés, francés, italiano, portugués y, por supuesto, el español.

Además, tiene aprobado cuatro de ocho niveles del alemán en un curso que imparte la embajada de esa nación europea en el país.

Dentro de poco más de un año serán seis los idiomas en los que podrá comunicarse “Nive”, quien comenzó a jugar voleibol a los once años influenciada por el impacto que tuvo el equipo que conquistó la medalla de oro en los Juegos Panamericanos del 2003.

Pero todavía hay más. La “Políglota del Voleibol” también estudia “on-line” Diplomacia y Relaciones Internacionales en University Of Business And International Studies, una academia que tiene su sede en Suiza.

“Uno tiene que saber que la del atleta es una carrera bien corta”, declara la mejor armadora de la Copa Mundial de Voleibol “Japón-2015”.

Niverka viene de un hogar donde los títulos universitarios adornan las paredes.

Su madre Mariluz Frica es Licenciada en Administración de Empresas y su padre Ramón Marte es profesor de matemáticas y física, además de que dirige el Colegio San Pío XXIII.

Víctor, su hermano mayor, de 28 años, tiene una Licenciatura en Publicidad, y Ramón, de 19, es estudiante de término de la carrera Negocios Internacionales.

Niverka dice no es un cumplido
ES LA REFERENTE DE LA ATLETA IDEAL AL DEMOSTRAR QUE SÍ SE PUEDE COMBINAR EL DEPORTE CON LOS ESTUDIOS
La callada atleta no combina el deporte con los estudios con la simple intención de satisfacer un ego personal o el de sus padres. No se trata de recibir un título profesional para “no quedarse atrás” y no ejercer nunca lo estudiado como a menudo sucede.

“Claro que para mis padres es muy importante que nosotros, los tres, estudiemos, nos preparemos, pero también yo lo creo así”, subraya.

“A mí también me interesa el área académica. Quiero desarrollarme en todo lo que pueda para cuando concluya mi vida deportiva”, apunta la encargada de articular el ataque de la selección nacional de voleibol.

“No me gusta estudiar para colgar títulos. Yo he estudiado varios idiomas y es porque me gusta”, enfatiza la jugadora de 5´10 de estatura, tez clara y ojos color miel, con la seguridad del que está enfocado en lo que quiere.

Por su capacidad para poder comunicarse en los distintos compromisos que tienen “Las Reinas del Caribe”, el dirigente Marcos Kweik suele llevarla a las conferencias de prensa que se realizan antes y, sobre todo, después de los juegos.

La vida se le hizo fácil cuando en el 2016 reforzó al equipo Le Cannet, en la Liga Francesa, donde permaneció varios meses jugando y, de paso, perfeccionando el llamado “idioma del amor”, ante el cual quedó seducida y no oculta su predilección sobre los demás.

“Soy amante del francés. Me encanta escuchar a las personas que saben hablarlo perfectamente. Así se oye muy lindo. El inglés también me gusta mucho”, confiesa.

Tres años antes, en el 2013, fue contratada por el Igtisadchi Baku, en la Súper Liga de Acerbayán, y aun cuando allí se habla el aceri y un poco de turco, ella no tuvo problemas porque el inglés es el idioma universal del deporte.