La obra de Rubén Bichara

 

POR: NÉLSIDO HERASME

A pesar de ser un dirigente político, pero cuando escuchamos el nombre de Rubén Jiménez Bichara, de inmediato lo asociamos al sistema eléctrico del país y más, con la obra buque insignia del gobierno del presidente Danilo Medina en esta materia, que es la central termoeléctrica que se construyen en Punta Catalina, de la provincia Peravia.
Pero resulta que Rubén Jiménez Bichara, el vicepresidente ejecutivo de la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE) también ha demostrado ser un hombre electrizante a la hora de hablarse de poemas y letras, porque su vuelo por estos caminos reales lo ha llevado a presentar la quinta edición de su libro “Páginas Revueltas” el que puso a circular en un emotivo acto celebrado recientemente en el Pabellón de Autores, de la Plaza de la Cultura, en el marco de la vigésimo-primera versión de la Feria Internacional del Libro.

Bichara en su obra reflexiona sobre el aporte de  grandes escritores de la literatura universal y los recuerdos que estos dejaron en su memoria.

La edición del libro que cuenta con prólogo de Mariano Lebrón Saviñón, el autor analiza “El Conde Montecristo”, de Alejandro Dumas, “Bodas de Sangre”, de Federico García Lorca; Matar a un Ruiseñor”, de Harper Lee y “Juan Salvador Gaviota”, de Richard Bach, entre otros.

Tal y como lo resalta el laureado Lebrón Saviñón, el libro de bichara “tiene la virtud de refrescar, con rigurosa habilidad, muchos recuerdos a distancia y muchos momentos íntimos de lectura agradables.

En política Bichara es un hombre de armas a tomar, pero ahora lo vemos  despojarse del uniforme de militante para navegar en el mundo de las letras asumiendo y destacando a hombres de letras universales que de seguro fueron su fuentes de inspiración.

Nos gustó la forma jovial en que don Laureano Guerrero, periodista y escritor, conocido también en la lides políticas como el barbero de su líder Juan Bosch, hizo la presentación de la  quinta edición de “Paginas Revueltas”, que a pesar  de los avances tecnológico y la incursión de la internet, el libro sigue siendo la fuente del saber.

Otros de los presentes resaltaron la lectura y la escritura haciendo énfasis en la recomendación de Gabriela Mistral, Premio Nobel de Literatura (1945), quien dijo que leyendo y escribiendo se aprende.