Financiamiento del BCRD al Gobierno amenaza con presionar la economía

SANTO DOMINGO. Este año por primera vez el Ejecutivo no le pasará al Banco Central de la República Dominicana (BCRD) ni un peso para su recapitalización, sino que se apropiará de los RD$29,500 millones destinados para ello y los usará para pagar compromisos, una medida sin precedentes que obligará al emisor a una política monetaria más restrictiva para compensar la falta de ese dinero y que, además, podría ejercer presión sobre la inflación y la tasa de cambio, incrementará la deuda pública consolidada y profundizaría la desaceleración económica.

Así opinan varios economistas acerca de la aprobación exprés por parte del Congreso dominicano a un cambio propuesto por el Ejecutivo a la Ley del Presupuesto General 2017.

En la modificación a la que el Senado rindió “informe favorable tal como fue remitida por el Poder Ejecutivo” y autorizada por el pleno el pasado 29 de noviembre, no sólo se aprobó aumentar el gasto y el endeudamiento con la emisión de bonos para la central eléctrica de Punta Catalina, sino también se anuló la transferencia de dinero programada al BCRD que ordena la Ley 167-07 para recapitalizar la entidad tras su intervención durante la crisis bancaria de 2003. El Ministerio de Hacienda lo justifica porque en la actualidad se rediseña el esquema de recapitalización “que redefinirá los términos de dicha operación”, dice el Congreso Nacional en uno de los considerandos de la ley que modifica al presupuesto de este año.

“Son recursos que por ley están asignados al BCRD y el gobierno los ha estado recortando de manera permanente por la estrechez fiscal imperante, pero ahora se fue mucho más lejos y lo despojó de todos esos recursos”, indicó el economista Pavel Isa Contreras.

Menos crecimiento

Aunque aclaró que no se trata de un financiamiento por la vía monetaria —es decir, no hay un crédito del BCRD al gobierno—, hay un potencial efecto que el emisor tendrá que compensar en su balance, y lo hará recogiendo liquidez a través de más emisiones de deuda para las que deberá ofrecer tasas atractivas, más altas, que reducirán la capacidad de crecimiento económico.

Isa Contreras no cree que los efectos sean catastróficos, pero sí considera que la decisión restará todavía más dinamismo a la economía que, a su juicio, crecerá 4% este año. La expectativa inicial del Gobierno era 5.5%, pero para septiembre ya la había rebajado a 4.75% para 2017.

Igualmente, el economista del Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (CREES), Miguel Collado Di Franco, coincidió en que el BCRD tendrá que emitir en deuda una cantidad equivalente a la falta de los recursos que el Ejecutivo no le transferirá por recapitalización, pero no está seguro de que la medida tenga un efecto contundente sobre el nivel de las tasas y del crecimiento.

“El tiempo que haya tardado el Banco Central en emitir esa deuda pudo haber aumentado la liquidez en la economía y, tal vez, haber tenido alguna presión en el tipo de cambio”, dijo Collado Di Franco, aunque no cree que existan mayores presiones.

Por su parte, el economista José Rijo Presbot calculó que, de facto, la decisión de apropiarse de los recursos para recapitalizar al BCRD incrementará la creciente deuda pública consolidada en 0.7% del Producto Interno Bruto. Le llamó la atención que, aun cuando las autoridades del Ministerio de Hacienda y del BCRD están rediseñando el esquema de recapitalización, igual se incluyó en el Presupuesto 2018 una partida por RD$27,072.3 millones.

Los tres destacaron que la modificación del Presupuesto 2017, apenas a un mes de que termine el año, revela la poca transparencia en el manejo de las finanzas públicas. Isa Contreras dijo que la medida es una “muestra de desprecio por una política fiscal robusta y transparente”, mientras que Rijo consideró que es un signo de “la falta de seguridad jurídica existente en el país, ya que a través de la misma se busca legalizar lo que ya se ha violado durante todo el año”.