Directora General UNESCO destaca discurso de República Dominicana en promoción de la paz

PARÍS. Irina Bokova, directora general de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura (UNESCO), valoró el discurso presentado por la República Dominicana durante el Consejo Ejecutivo, que celebra del 4 al 18 de octubre en la Sede de esa Organización, su 202ª reunión.

La alocución dictada por la República Dominicana a cargo del embajador ante la UNESCO José Antonio Rodríguez, tuvo como eje central la realización de un proyecto que reunirá a casi 200 artistas, en representación de los 195 países que integran el organismo internacional.

Rodríguez quien habló en su calidad de vicepresidente del Consejo Ejecutivo de la UNESCO por el Grupo de América Latina y el Caribe (GRULAC), expresó que “este es el momento y el lugar; esta es la reunión de voluntades llamada a demostrar que no solo nos importa el mundo actual sino que sobretodo, nos importa su futuro”.

El diplomático agregó que “la paz es el motivo principal por el que más de 70 años atrás fuimos convocados para elevar este símbolo en un lugar visible y al que debemos hacer visible con cada una de nuestras acciones; llevar la UNESCO al mundo y no traer el mundo a la UNESCO”.

Texto íntegro del discurso del embajador José Antonio Rodríguez, delegado permanente de la República Dominicana ante la UNESCO

Señor Presidente de la Conferencia General

Señor Presidente del Consejo Ejecutivo

Señora Directora General

Estimados amigos y colegas:

Para su tranquilidad, esta vez no voy a cantar pero les aseguro que mis palabras y motivaciones tendrán como centro principal la música, el arte y sus protagonistas.

Ya no puedo considerarme un nuevo miembro de esta familia aunque les confieso que ocho meses no son suficientes para conocer y dominar los temas que sustentan la UNESCO, es por eso que estas palabras solo buscan motivarlos a ustedes a seguir sosteniendo la antorcha que muestra que somos corresponsables para mantener girando el mundo a través de la paz.

La paz, motivo principal por el que más de 70 años atrás fuimos convocados para elevar este símbolo en un lugar visible y al que debemos hacer visible con cada una de nuestras acciones, “llevar la UNESCO al mundo y no traer el mundo a la UNESCO”.

Somos, sino la única, una de las pocas instituciones que puede y debe realizar sus acciones bajo el lema de la paz. “Construir la paz en la mente de los hombres y de las mujeres”, así reza nuestro lema, nuestro credo.

Debemos hacer realidad el clamor de nuestros países y ayudarnos a nosotros mismos para no repetir historias.

Este es el momento, este es el lugar y esta la reunión de voluntades llamada a demostrar que no solo nos importa el mundo actual sino que, sobre todo nos importa su futuro.

Quiero hacerlos partícipes de algo que hemos ido madurando en su nombre y aunque muchos no tengan conocimiento por el estrecho margen de tiempo en que esta iniciativa ha empezado a tomar forma, les aseguro que la misma tendrá en ustedes, no solo su aprobación sino su complicidad.

Desde hace unos meses la Delegación Permanente de la República Dominicana ha hecho suyo el deseo de la mayoría y ha iniciado el consenso para realizar un evento que, no solo nos reúna a dar forma a los proyectos que habrán de acompañarnos en los próximos meses, sino que nos haga más útiles y capaces.

El mundo espera por nosotros ahora y todos los días para ser portadores del mensaje y la voluntad que solo la paz puede y debe movernos.

La iniciativa es simple y aunque así lo parezca, no tiene ejemplos de esta magnitud en la historia del mundo.

Dejemos que los artistas hablen, después de todo somos la única institución de este nivel que los representa.

Para el próximo año y específicamente el 16 de noviembre, día en que acertadamente la UNESCO a denominado como Día de la Tolerancia, van nuestras palabras para motivarlos a sumarse en la realización de un concierto multitudinario en un lugar emblemático de esta ciudad y que tenga como protagonistas artistas del mundo que, han utilizado su música y escenario para mostrar sus prioridades enviando un mensaje de paz a sus seguidores y convocados.

Artistas que por su trayectoria y fama pueden ser los que, bajo la sombrilla de la Unesco, muestren su y nuestra necesidad del llamado a la paz.

Como sé que no seré Quijote, porque no tengo esa vocación, iniciaré peticiones de manera inmediata para que ustedes nos reciban y poder darles los pormenores de este proyecto que lleva como título “Presencia por la Paz” y en que estoy seguro, que ustedes no se convertirán en los molinos de viento del caballero andante y que de inmediato pasarán a formar parte de la más grande comisión que jamás ha existido, pues será una representación de 195 naciones.

Para la tranquilidad de ustedes y porque sé que ha sido tema obligado en nuestras sesiones de trabajo, este evento solo necesita de su voluntad y no de fondos por parte de la institución para su realización.

El mundo del cual somos sus representantes, espera por nosotros con acciones que envuelvan nuestra cotidianidad y nuestro diario vivir. Solo digan sí, sí podemos y será una realidad que justificará aún más nuestro paso por ésta, nuestra casa, la UNESCO.

Muchas gracias y esperen nuestra llamada a partir de hoy mismo porque para esto no necesitamos más que vernos a la cara mientras conversamos.

No quiero despedirme sin antes recordar que ésta habrá de ser la última comparecencia de la República Dominicana como miembro de esta maravillosa experiencia denominada Consejo. Agradecerles a todos y cada uno de ustedes y de manera especial a su Presidente y a la Directora General porque gracias a ustedes aprendí que para entender y trabajar por y para esta institución primero hay que amar el mundo y valorarlo.

Ahora pueden acusarme de soñador, pero les aseguro que no soy el único.