El BID aprueba Estrategia-País a República Dominicana por US$1,950 millones

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aprobó la Estrategia País a República Dominicana para el período 2017-2020, por un monto de US$1,950 millones.

El Directorio Ejecutivo del organismo financiero multilateral estableció que el programa financiero se estima en US$1,950 millones y desembolsos por el orden de los US$1,938 millones para el período de tres años.

“Para garantizar una ágil ejecución, el Banco trabajará en el fortalecimiento de las unidades ejecutoras y explorará mecanismos innovadores para la ejecución”, dice.

La Estrategia de País 2017-2020 tiene como objetivo central promover un crecimiento inclusivo y sostenible, compatible con la generación de empleos de calidad que permita la reducción de los niveles de pobreza y desigualdad.

Asimismo, el Grupo BID se propone profundizar las intervenciones de la estrategia anterior que están en línea con los desafíos de mediano y largo plazo del país: mejora de la calidad y cobertura de los servicios básicos; expansión de las oportunidades productivas; y mejora en la gestión de las finanzas públicas, fortalecimiento institucional y transparencia.

Se incorporarán acciones que promuevan la igualdad de género, la protección del medioambiente y adaptación al cambio climático y la innovación y uso de las TIC’s.

Período anterior
Durante 2013-2016, la Estrategia del BID se concentró en tres pilares: estabilidad macroeconómica y gestión fiscal; inversión en capital humano; y políticas de desarrollo productivo. Se aprobaron 13 operaciones de préstamo con garantía soberana por US$1,854 millones, 10 sin garantía soberana por US$101.6 millones, 11 operaciones de Fomin (Fondo Multilateral de Inversiones) por US$ 7.2 millones y 28 cooperaciones técnicas no reembolsables por US$9.2 millones. Los desembolsos ascendieron a un total de US$ 1,714 millones.

Retos
Como primer desafío, República Dominicana requiere que el crecimiento económico se traduzca en un mayor bienestar social, en vista de que a pesar de haber logrado reducir la pobreza todavía los niveles de pobreza y de desigualdad superan al promedio regional de América Latina.

Mientras, la mayor parte del empleo es informal y existe una productividad baja. En el ámbito fiscal el contexto indica que aun cuando se hay progresos de consolidación persisten balances negativos y el sector eléctrico representa una carga importante en las finanzas públicas.

De igual forma, el Consejo Directivo del BID precisa que los principales riesgos para la implementación de la Estrategia son riesgos macroeconómicos asociados a un posible deterioro del contexto externo y el avance del progreso de consolidación fiscal.

Otros riesgos estarían muy vinculados a la vulnerabilidad del país ante los desastres naturales y las debilidades institucionales que pueden demorar la ejecución.

El organismo indica que en la última década República Dominicana experimentó una de las mayores tasas de crecimiento económico en América Latina y el Caribe.

Indicadores
Indica que entre 2006 y 2016, el crecimiento promedio anual fue de 5.5% en términos reales, colocando al país como el segundo de mayor crecimiento regional, por encima del nivel promedio de 3% registrado por los países de América Latina y el Caribe. Agrega que durante este período las actividades de construcción, manufactura local y servicios aportaron cerca del 80% del crecimiento promedio. En el mediano plazo se estima que el crecimiento real estaría próximo al potencial, en alrededor del 5%. También dice que a pesar del esfuerzo de consolidación fiscal, “la deuda pública ha continuado su tendencia al alza” y aun el país entrega incentivos tributarios por encima de toda la región ALC.

En contexto:
De acuerdo con el informe del BID, República Dominicana es un país de ingreso medio-alto con una economía pequeña, abierta y altamente vulnerable a los desastres naturales. Tradicionalmente el desempeño económico ha estado impulsado por la manufactura y agricultura, observándose en las últimas décadas un proceso de transformación hacia actividades de servicios y actividades extractivas. El grado de apertura comercial de la economía alcanza el 54%, y el turismo y las zonas francas conforman casi el 70% de sus exportaciones totales. Los flujos de remesas familiares junto al ingreso por turismo e inversión extranjera directa representan un 20% del PIB.

RD tiene 10.2 millones de habitantes.